Haftarah Mtzora’ מְּצֹרָע

מְּצֹרָע (Mtzora’) aquel que ha estado lleno

Porciones

  • Torah – Levítico 14:1-15:33.
  • Haftarah – Malaquías 3:4-24.
  • Escritos Mesiánicos – Marcos 1:35-45.


Textos

Texto en hebreo

מלאכי פרק ג

א הִנְנִי שֹׁלֵחַ מַלְאָכִי, וּפִנָּה-דֶרֶךְ לְפָנָי; וּפִתְאֹם יָבוֹא אֶל-הֵיכָלוֹ הָאָדוֹן אֲשֶׁר-אַתֶּם מְבַקְשִׁים, וּמַלְאַךְ הַבְּרִית אֲשֶׁר-אַתֶּם חֲפֵצִים הִנֵּה-בָא–אָמַר, יְהוָה צְבָאוֹת. ב וּמִי מְכַלְכֵּל אֶת-יוֹם בּוֹאוֹ, וּמִי הָעֹמֵד בְּהֵרָאוֹתוֹ: כִּי-הוּא כְּאֵשׁ מְצָרֵף, וּכְבֹרִית מְכַבְּסִים. ג וְיָשַׁב מְצָרֵף וּמְטַהֵר, כֶּסֶף, וְטִהַר אֶת-בְּנֵי-לֵוִי וְזִקַּק אֹתָם, כַּזָּהָב וְכַכָּסֶף; וְהָיוּ, לַיהוָה, מַגִּישֵׁי מִנְחָה, בִּצְדָקָה. ד וְעָרְבָה, לַיהוָה, מִנְחַת יְהוּדָה, וִירוּשָׁלִָם–כִּימֵי עוֹלָם, וּכְשָׁנִים קַדְמֹנִיֹּת. ה וְקָרַבְתִּי אֲלֵיכֶם, לַמִּשְׁפָּט, וְהָיִיתִי עֵד מְמַהֵר בַּמְכַשְּׁפִים וּבַמְנָאֲפִים, וּבַנִּשְׁבָּעִים לַשָּׁקֶר; וּבְעֹשְׁקֵי שְׂכַר-שָׂכִיר אַלְמָנָה וְיָתוֹם וּמַטֵּי-גֵר, וְלֹא יְרֵאוּנִי–אָמַר, יְהוָה צְבָאוֹת. ו כִּי אֲנִי יְהוָה, לֹא שָׁנִיתִי; וְאַתֶּם בְּנֵי-יַעֲקֹב, לֹא כְלִיתֶם. ז לְמִימֵי אֲבֹתֵיכֶם סַרְתֶּם מֵחֻקַּי, וְלֹא שְׁמַרְתֶּם–שׁוּבוּ אֵלַי וְאָשׁוּבָה אֲלֵיכֶם, אָמַר יְהוָה צְבָאוֹת; וַאֲמַרְתֶּם, בַּמֶּה נָשׁוּב. ח הֲיִקְבַּע אָדָם אֱלֹהִים, כִּי אַתֶּם קֹבְעִים אֹתִי, וַאֲמַרְתֶּם, בַּמֶּה קְבַעֲנוּךָ: הַמַּעֲשֵׂר, וְהַתְּרוּמָה. ט בַּמְּאֵרָה אַתֶּם נֵאָרִים, וְאֹתִי אַתֶּם קֹבְעִים–הַגּוֹי, כֻּלּוֹ. י הָבִיאוּ אֶת-כָּל-הַמַּעֲשֵׂר אֶל-בֵּית הָאוֹצָר, וִיהִי טֶרֶף בְּבֵיתִי, וּבְחָנוּנִי נָא בָּזֹאת, אָמַר יְהוָה צְבָאוֹת: אִם-לֹא אֶפְתַּח לָכֶם, אֵת אֲרֻבּוֹת הַשָּׁמַיִם, וַהֲרִיקֹתִי לָכֶם בְּרָכָה, עַד-בְּלִי-דָי. יא וְגָעַרְתִּי לָכֶם בָּאֹכֵל, וְלֹא-יַשְׁחִת לָכֶם אֶת-פְּרִי הָאֲדָמָה; וְלֹא-תְשַׁכֵּל לָכֶם הַגֶּפֶן בַּשָּׂדֶה, אָמַר יְהוָה צְבָאוֹת. יב וְאִשְּׁרוּ אֶתְכֶם, כָּל-הַגּוֹיִם: כִּי-תִהְיוּ אַתֶּם אֶרֶץ חֵפֶץ, אָמַר יְהוָה צְבָאוֹת. {פ}

יג חָזְקוּ עָלַי דִּבְרֵיכֶם, אָמַר יְהוָה; וַאֲמַרְתֶּם, מַה-נִּדְבַּרְנוּ עָלֶיךָ. יד אֲמַרְתֶּם, שָׁוְא עֲבֹד אֱלֹהִים; וּמַה-בֶּצַע, כִּי שָׁמַרְנוּ מִשְׁמַרְתּוֹ, וְכִי הָלַכְנוּ קְדֹרַנִּית, מִפְּנֵי יְהוָה צְבָאוֹת. טו וְעַתָּה, אֲנַחְנוּ מְאַשְּׁרִים זֵדִים; גַּם-נִבְנוּ עֹשֵׂי רִשְׁעָה, גַּם בָּחֲנוּ אֱלֹהִים וַיִּמָּלֵטוּ. טז אָז נִדְבְּרוּ יִרְאֵי יְהוָה, אִישׁ אֶל-רֵעֵהוּ; וַיַּקְשֵׁב יְהוָה, וַיִּשְׁמָע, וַיִּכָּתֵב סֵפֶר זִכָּרוֹן לְפָנָיו לְיִרְאֵי יְהוָה, וּלְחֹשְׁבֵי שְׁמוֹ. יז וְהָיוּ לִי, אָמַר יְהוָה צְבָאוֹת, לַיּוֹם, אֲשֶׁר אֲנִי עֹשֶׂה סְגֻלָּה; וְחָמַלְתִּי עֲלֵיהֶם–כַּאֲשֶׁר יַחְמֹל אִישׁ, עַל-בְּנוֹ הָעֹבֵד אֹתוֹ. יח וְשַׁבְתֶּם, וּרְאִיתֶם, בֵּין צַדִּיק, לְרָשָׁע–בֵּין עֹבֵד אֱלֹהִים, לַאֲשֶׁר לֹא עֲבָדוֹ. {פ}

יט כִּי-הִנֵּה הַיּוֹם בָּא, בֹּעֵר כַּתַּנּוּר; וְהָיוּ כָל-זֵדִים וְכָל-עֹשֵׂה רִשְׁעָה, קַשׁ, וְלִהַט אֹתָם הַיּוֹם הַבָּא אָמַר יְהוָה צְבָאוֹת, אֲשֶׁר לֹא-יַעֲזֹב לָהֶם שֹׁרֶשׁ וְעָנָף. כ וְזָרְחָה לָכֶם יִרְאֵי שְׁמִי, שֶׁמֶשׁ צְדָקָה, וּמַרְפֵּא, בִּכְנָפֶיהָ; וִיצָאתֶם וּפִשְׁתֶּם, כְּעֶגְלֵי מַרְבֵּק. כא וְעַסּוֹתֶם רְשָׁעִים–כִּי-יִהְיוּ אֵפֶר, תַּחַת כַּפּוֹת רַגְלֵיכֶם: בַּיּוֹם אֲשֶׁר אֲנִי עֹשֶׂה, אָמַר יְהוָה צְבָאוֹת. {פ}

כב זִכְרוּ, תּוֹרַת מֹשֶׁה עַבְדִּי, אֲשֶׁר צִוִּיתִי אוֹתוֹ בְחֹרֵב עַל-כָּל-יִשְׂרָאֵל, חֻקִּים וּמִשְׁפָּטִים. כג הִנֵּה אָנֹכִי שֹׁלֵחַ לָכֶם, אֵת אֵלִיָּה הַנָּבִיא–לִפְנֵי, בּוֹא יוֹם יְהוָה, הַגָּדוֹל, וְהַנּוֹרָא. כד וְהֵשִׁיב לֵב-אָבוֹת עַל-בָּנִים, וְלֵב בָּנִים עַל-אֲבוֹתָם–פֶּן-אָבוֹא, וְהִכֵּיתִי אֶת-הָאָרֶץ חֵרֶם. {ש}

Referencia http://mechon-mamre.org

Texto en español

Malaquías 3

1 He aquí, yo envío a mi mensajero, y él preparará el camino delante de mí. Y vendrá de repente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el mensajero del pacto en quien vosotros os complacéis, he aquí, viene–dice el SEÑOR de los ejércitos. 2 ¿Pero quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando El aparezca? Porque El es como fuego de fundidor y como jabón de lavanderos. 3 Y El se sentará como fundidor y purificador de plata, y purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como a oro y como a plata, y serán los que presenten ofrendas en justicia al SEÑOR. 4 Entonces será grata al SEÑOR la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días de antaño y como en los años pasados. 5 Y me acercaré a vosotros para el juicio, y seré un testigo veloz contra los hechiceros, contra los adúlteros, contra los que juran en falso y contra los que oprimen al jornalero en su salario, a la viuda y al huérfano, contra los que niegan el derecho del extranjero y los que no me temen–dice el SEÑOR de los ejércitos. 6 Porque yo, el SEÑOR, no cambio; por eso vosotros, oh hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.

7 Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis estatutos y no los habéis guardado. Volved a mí y yo volveré a vosotros–dice el SEÑOR de los ejércitos. Pero decís: “¿Cómo hemos de volver? 8 ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me estáis robando. Pero decís: “¿En qué te hemos robado? En los diezmos y en las ofrendas. 9 Con maldición estáis malditos, porque vosotros, la nación entera, me estáis robando. 10 Traed todo el diezmo al alfolí, para que haya alimento en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto–dice el SEÑOR de los ejércitos– si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición hasta que sobreabunde. 11 Por vosotros reprenderé al devorador, para que no os destruya los frutos del suelo; ni vuestra vid en el campo será estéril–dice el SEÑOR de los ejércitos. 12 Y todas las naciones os llamarán bienaventurados, porque seréis una tierra de delicias–dice el SEÑOR de los ejércitos.

13 Vuestras palabras han sido duras contra mí–dice el SEÑOR–. Pero decís: “¿Qué hemos hablado contra ti? 14 Habéis dicho: “En vano es servir a Dios. ¿Qué provecho hay en que guardemos sus ordenanzas y en que andemos de duelo delante del SEÑOR de los ejércitos? 15 “Por eso ahora llamamos bienaventurados a los soberbios. No sólo prosperan los que hacen el mal, sino que también ponen a prueba a Dios y escapan impunes. 16 Entonces los que temían al SEÑOR se hablaron unos a otros, y el SEÑOR prestó atención y escuchó, y fue escrito delante de El un libro memorial para los que temen al SEÑOR y para los que estiman su nombre. 17 Y ellos serán míos–dice el SEÑOR de los ejércitos– el día en que yo prepare mi tesoro especial, y los perdonaré como un hombre perdona al hijo que le sirve. 18 Entonces volveréis a distinguir entre el justo y el impío, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.

Malaquías 4

1 Porque he aquí, viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen el mal serán como paja; y el día que va a venir les prenderá fuego–dice el SEÑOR de los ejércitos– que no les dejará ni raíz ni rama. 2 Mas para vosotros que teméis mi nombre, se levantará el sol de justicia con la salud en sus alas; y saldréis y saltaréis como terneros del establo. 3 Y hollaréis a los impíos, pues ellos serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies el día en que yo actúe–dice el SEÑOR de los ejércitos. 4 Acordaos de la ley de mi siervo Moisés, de los estatutos y las ordenanzas que yo le ordené en Horeb para todo Israel. 5 He aquí, yo os envío al profeta Elías antes que venga el día del SEÑOR, día grande y terrible. 6 El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que venga yo y hiera la tierra con maldición.

Referencia La Biblia de las Américas